100 motivos para estar contentos de ser italianos

(Corriere della Sera)

 

100 motivos para estar contentos de ser italianos

 

Es innegable. Algunos aspectos de Italia nos afligen, otros asuntos nos avergüenzan: en parte porque, a menudo, es también culpa nuestra. Cada día llenan las páginas de los periódicos, que están obligados a contarlo. Otras cosas, por suerte, nos llenan de orgullo. Aquí van 100, desordenadas. No es una clasificación meditada: es una lista de corazón.

 

Es por esto que, a pesar de todo, estamos contentos de ser italianos.

 

  1. Porque somos inteligentes, cuando no somos astutos
  2. Porque somos intuitivos, si no caemos en la superficialidad
  3. Porque somos inmediatos aunque podemos ser impulsivos
  4. Porque somos imprevisibles, aunque a veces seamos de poco fiar
  5. Porque somos geniales. Nadie sabe hacer mejor de una crisis una fiesta
  6. Porque somos amables y capaces de grandes gestos (pero nos cuesta traducirlo en un buen comportamiento)
  7. Porque tenemos gusto. Reconocemos instintivamente lo que es hermoso
  8. Porque, a veces, anteponemos la estética a la ética. Estará mal pero no deja de ser  maravilloso
  9. Porque somos interesantes. Los turistas, los hombres de negocios, Angela Merkel: con nosotros uno no se aburre

10. Porque en el mundo te miran. En Italia te ven

11. Porque el campo es una educación sentimental (norte)

12. Porque la vida es  un sube y baja (centro)

13. Porque el mundo es una idea a color (sur)

14. Porque las ciudades están atravesadas por la historia y por su gente

15. Porque Milán es nuestra América,  tierra de oportunidades

16. Porque Trieste es el sur del norte, el norte del sur, el este del oeste y el oeste del este

17. Porque Venecia hace que cada turista se sienta un poeta

18. Porque Génova sonríe enseñando los dientes a la mar

19. Porque Florencia y Turín  han despertado

20. Porque Nápoles y Bari se dan la espalda, pero se respetan

21. Porque el calor en Calabria es un perfume

22. Porque en Sicilia la línea más corta entre dos puntos es un arabesco (gracias, Ennio Flaiano)

23. Porque Cerdeña tiene un gran corazón  y una enorme paciencia

24. Porque el ferry a Olbia es un viaje al fin de la noche

25. Porque, como en los Estados Unidos, existe un norte y un sur. Buscad a Escarlata O’Hara en Matera. Tal vez se llame Samantha, pero vive allí

26. Porque el cielo en Lombardia, a veces, es más azul que la camiseta de la selección

27. Porque Lucia Mondella es más sexy que una modelo (ayer, hoy y siempre)

28. Porque tenemos la cabeza en Europa, el vientre al viento y los pies a remojo en el mar

29. Porque en verano hace más calor y en invierno más frío. Así podemos refrescarnos, calentarnos y quejarnos

30. Porque las mañanas tienen Sapore di mare (Gino Paoli), el atardecer es Azzurro (Celentano) y finalmente es Una notte in Italia (Ivano Fossati)

31. Porque tenemos tilos en los jardines, abetos en los montes y amapolas en los campos

32. Porque que llega un momento en que los Alpes se quitan la nieve y se dejan ver.

33. Porque los vip tienen guaridas donde se abren paso a codazos entre rusos ricos pero todo lo demás queda libre para nosotros

34. Porque llega el momento en el que apagamos los motores y los resentimientos

35. Porque el fútbol es un juego (a veces)

36. Porque todos han jugado al fútbol

37. Porque los sabores de los helados rozan la metafísica (pitufo, amarguísimo, albahaca)

38. Porque en los trenes corre la vida (en los regionales bastante despacio)

39. Porque al alba en los aeropuertos  parecemos una nación ordenada

40. Porque no todos los espectáculos al aire libre son espectaculares, pero sí son todos al aire libre

41. Porque en las fiestas bailamos aunque no estemos borrachos

42. Porque en los hoteles te reconocen al instante y ya nunca se olvidan de ti

43. Porque en los restaurantes trabajan hombres y mujeres, no robots

44. Porque tenemos mar, montañas, colinas, llanuras, ciudades poéticas, islas perfumadas, ríos bravos y grandes lagos. Es verdad que nos falta el Grand Cañón y la Gran Muralla. Pero estamos en ello

45. Porque los italianos han sabido pintar, esculpir, narrar, cantar, actuar, decorar y vestir la vida

46. Porque descubrimos América, por casualidad

47. Porque la antigua Roma era poderosa y la nueva Roma puede ser jocosa

48. Porque en Milán está la Scala del fútbol, y la otra también

49. Porque tenemos el “Corriere della Sera”, que marca el tiempo de una historia que sigue

50. Porque las familias son hoteles y restaurantes, bancos y aseguradoras, guarderías y asilos (e incluso sobreviven al Family Day)

51. Porque los americanos se psicoanalizan, mientras nosotros cenamos con nuestros hijos

52. Porque en la mesa ponemos pan, amor y fantasía

53. Porque hemos enseñado al mundo cómo se come. Bueno, tal vez no a todos: pero a los franceses, a los ingleses y a los americanos seguramente sí

54. Porque hemos capuchineizado el planeta, y en Italia un café no se le niega a nadie

55. Porque hemos inventado la pizza, la Vespa, el Fiat 500, la Olivetti Lettera 22 y la americana de mujer. Nadie nos gana haciendo cosas sencillas

56. Porque muchos nos critican, pero todos nos copian

57. Porque las iglesias de pueblo son mejores que ciertos defensores de la fe

58. Porque Argentina es Italia al cuadrado y nos ha mandado un gran Papa y algunos delanteros  extraordinarios

59. Porque tenemos el presidente del gobierno más joven de Europa y vete a saber qué hará

60. Porque tenemos el jefe del Estado más anciano y sabemos lo mucho que ha hecho

61. Porque de vez en cuando le damos la vuelta a la bandera (¡¿el rojo a la izquierda?!), pero aun así la queremos

62. Porque dictamos leyes tan enrevesadas que a veces nos olvidamos de cumplirlas

63. Porque somos demasiado indulgentes con los delincuentes y canallas, pero los reconocemos desde lejos

64. Porque somos autocríticos, cuando no nos volvemos autolesionistas

65. Porque tenemos la Gran Belleza que gana el Oscar y la pequeña bondad que hace girar el mundo

66. Porque tenemos la seguridad social, la escuela pública y  los carabinieri

67. Porque médicos, enfermeras, profesores y policías trabajan mucho por poco

68. Porque siempre hay uno que da ánimo a otro

69. Porque la mujer es móvil y el hombre también ; no digamos los jóvenes. ¡Viva el smartphone!

70. Porque ponemos el aire acondicionado sólo si hace falta

71. Porque sabemos pensar con las manos

72. Porque los campos no parecen aburrirse nunca

73. Porque donde los valles se abren en llanuras alguien ha abierto una fábrica que da trabajo

74. Porque a las afueras de Bolonia y Módena construimos  románticas máquinas de precisión

75. Porque el Veneto es nuestro Texas

76. Porque nos copian el café y la pizza en Memphis, pero en Melfi  les  fabricamos los Jeeps

77. Porque en la universidad de Pavia los chicos estudian bajo magnolios y glicinias

78. Porque en cada laboratorio del mundo hay un ordenador, una planta verde y un italiano (devolvédnoslo, tarde o temprano)

79. Porque algunos pueblos a los lados de la carretera son tan feos que resultan simpáticos

80. Porque caminar de noche por las ciudades produce un ruido interesante

81. Porque las plazas son salones, salas de espera, mercados, foros, pasarelas y gimnasios

82. Porque tenemos viejas casas que necesitan amor y mantenimiento

83. Porque si veis a uno mano sobre mano, hay una explicación. Se las está frotando y piensa: bueno, ¿ahora qué hacemos?

84. Porque decimos criticidad, pero en realidad no somos tan críticos

85. Porque hablamos en inglés, sobre todo cuando hablamos en italiano (es más trendy, baby)

86. Porque nos encanta confundir a quien nos juzga

87. Porque sabemos que esos jueces, a veces, tienen razón

88. Porque nos atraen las excepciones, pero de vez en cuando nos acordamos también de las reglas

89. Porque somos resilentes, todavía no resignados

90. Porque estamos convencidos de que no hay nada imposible (¡¿Berlusconi monógamo?!)

91. Porque todos son rivales de todos, pero en el fondo nos soportamos

92. Porque gobernarnos es como guiar una banda de gatos (pero los gatos tienen más personalidad que las ovejas, reconozcámoslo)

93. Porque las calles ofrecen un muestrario de caras. Difícil sentirse distinto si no hay nadie igual

94. Porque tenemos sentido del humor y nos reímos del que carece de él

95. Porque nada es estable, excluyendo lo provisional

96. Porque de vez en cuando se nos cae el alma a los pies, pero luego la levantamos

97. Porque en ocasiones somos lo que otros querrían ser y no se atreven

98. Porque las mujeres italianas lo saben

99. Porque Italia está llena de chicas y chicos italianos, y ahora es su turno

100. Porque sonreímos, a pesar de todo

——–

(traduzione di Ottavio Di Brizzi)

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